“Cualquier ayuda o gesto solidario es necesario, por pequeño que sea”

Cabecera entrevistados-Antonio texto vert

– ¿Cómo definiría el espíritu de Medicaments Solidaris?

Considero que el espíritu que impulsa todo proyecto humanitario es la voluntad firme de ayudar a quien de verdad lo necesita y no dispone de recursos ni medios para poder vivir dignamente.

– ¿Qué le llevó a crear una ONG como MS?

Creo que para que una sociedad sea más justa y equitativa, debe regirse siempre por el principio de la solidaridad, sobre todo para aquellos más vulnerables y desfavorecidos. Este principio, que debería promoverse desde gobiernos y organismos internacionales como la ONU, por ejemplo, desgraciadamente no está siendo respaldado, de ahí que haya tanta gente desamparada y abandonada a su suerte. Éste es el motivo de la existencia de las ONGs, que no son más que grupos minoritarios de personas conscientes de esta realidad y dispuestas a ayudar. Yo solo soy una de esas personas que, como tantas otras, un día decidió unirse a esta causa de la solidaridad y fundé, junto con dos compañeras, MS.

– ¿Cómo fueron los inicios de Medicaments Solidaris?

Todo empezó poco a poco… Entre los años 2004 y 2005 había colaborado modestamente en otro proyecto humanitario en Bosnia y Herzegovina, donde pude ver con toda crudeza las consecuencias desastrosas que había dejado tras de sí la guerra de los Balcanes, que, junto a las políticas de sus últimos gobiernos y a la escasa ayuda internacional, sumía al país en la pobreza, dando como resultado la falta de cobertura sanitaria y el desempleo generalizado en todo el territorio con tasas de hasta el 40-60% entre otros. El origen de MS se remonta a finales del 2005. Cuando regresaba de uno de mis viajes a Bosnia decidí firmemente constituir una ONG que, como proyecto inicial, intentaría ayudar a estas personas con la donación de medicamentos y productos sanitarios. Al llegar a Barcelona me reuní con mi amiga y farmacéutica Pilar Gómez, le expuse la idea y, ante mi entusiasmo e insistencia, decidió apoyarme. Luego se unió a nosotros Esther Via –médico-, y ahí nació MS. A día de hoy seguimos colaborando en ese país (BiH) con la organización humanitaria MERHAMET y con la asociación DEBRA.

– De todo esto ya va a hacer 8 años. ¿Cómo ha evolucionado MS desde sus inicios?

Los inicios siempre están llenos de ilusiones y proyectos que llevar a cabo, también están llenos de dificultades, dudas e interrogantes, y más aún en nuestro caso que dependemos de la voluntad de terceros. Nuestra filosofía se basa en convencer y animar a los laboratorios y otras entidades relacionadas con nuestros proyectos, a que participen con la donación de sus productos o servicios para atender las necesidades de los afectados. Nosotros, al fin y al cabo, solo somos meros gestores de la solidaridad de otros. En cuanto a la evolución, yo destacaría por encima de todo dos aspectos fundamentales que han hecho que podamos avanzar con nuestros propósitos: primero, la fidelidad y compromiso de nuestros socios, ellos son el pilar principal y más importante que sustenta nuestra asociación; y en segundo lugar, la generosidad y solidaridad de nuestros colaboradores, que hacen que este modesto proyecto humanitario sea posible cada día. Gracias, desde aquí, a todos y cada uno de ellos. La valoración que hago de estos años, es sin lugar a dudas, positiva. Una trayectoria fruto de nuestro trabajo, la constancia y una gestión transparente, que hace creíble nuestro proyecto en todo momento.

– Llevar a cabo una iniciativa como MS con tan pocos recursos debe ser, a momentos, muy complicado. ¿Ha pensado alguna vez en tirar la toalla?

Lógicamente en estos casi ocho años ha habido momentos complicados, contratiempos y dificultades que hemos tenido que superar para conseguir la ayuda que necesitábamos o simplemente para poder enviarla a su destino. También decepciones por no poder conseguirla. Todo esto hace que tengas un sentimiento de impotencia y, en cierto modo, de culpabilidad, piensas que algo no has hecho del todo bien en tu gestión. Pero te puedo asegurar que jamás he tenido la intención de abandonar. Primero porque creo firmemente en el proyecto y segundo porque sé que con ilusión y sobre todo trabajo se pueden conseguir los objetivos que modestamente pretendemos, que no son otros que tender la mano, como se refleja en nuestro logo, a quien lo necesita.

– ¿En estos casi 8 años, cuál es la situación o el proyecto más difícil al que se ha enfrentado MS?

Todos los proyectos que acometemos tienen siempre la dificultad que conlleva establecer un contacto directo con la persona responsable del laboratorio o entidad al que solicitamos su colaboración, además de explicar de una manera clara y convincente el proyecto y sus necesidades. Después, solo nos queda esperar su respuesta, que está siempre supeditada a su voluntad y disposición en cada momento para poder ayudarnos. Pero si tengo que destacar el proyecto que nos ha presentado mayores dificultades a la hora de conseguir ayuda, ese ha sido, sin ninguna duda, el que acometimos en primera instancia en julio 2009 y después en agosto de 2011 para la asociación UG CMC BIH (Organización Morbus Crohn y colitis ulcerosa) de BiH. De todo lo que necesitábamos, solo pudimos conseguir un alimento dietético de Nutricia, por lo que considero que el proyecto fue un fracaso.

– ¿Y la experiencia más gratificante?

Cada vez que solicitamos ayuda y nos dicen que sí. Es muy gratificante. Pero si tengo que destacar una en particular, quizás el caso de Safet Bovaric en Kalosevic (BiH), un enfermo de EPOC que necesitaba urgentemente un concentrador de oxígeno y que, gracias a la solidaridad de Carburos Metálicos, conseguimos enviárselo. Si no recuerdo mal esto fue en octubre o noviembre de 2006, desgraciadamente hace 2 años que murió. Descanse en paz.

– MS se diferencia de otras ONGs por no pedir ni aceptar grandes cantidades de medicamentos o productos sanitarios, si no aceptar solo la cantidad justa que necesita para cada proyecto. ¿Cuál es el motivo de esta decisión? Algunos, quizás, le rebaten que está dejando de aceptar medicamentos con los que se podría ayudar a muchas más personas…

En MS consideramos que la ayuda debe de ser siempre la estrictamente necesaria en cada caso por varias razones: ¿qué sentido tiene proporcionarte más ayuda de la que en realidad necesitas? Sabemos que aproximadamente un tercio de la población mundial no dispone de fármacos suficientes o bien tiene muchísimas dificultades para conseguirlos, sería un total despilfarro. Por eso nosotros, como política de gestión, exigimos que los pedidos de medicamentos deben hacerlos los médicos que atienden a los pacientes basándose en patologías, nº de pacientes en cada una de ellas y pautas de administración y dosis; esto, multiplicado por 6 meses, que es el tiempo que estimamos para cada envío, da un total de unidades que son las que intentamos conseguir. Nosotros nunca enviamos medicamentos para hacer un almacén de farmacia, sabemos que si no se tiene un control muy riguroso de este almacenamiento, los medicamentos acaban en muchos casos estropeándose por conservación no adecuada o caducidad, y, en ocasiones, desapareciendo sospechosamente. Debemos garantizar al 100% a nuestros colaboradores que la ayuda recibida será destinada y aprovechada en su totalidad para el fin con el que se pidió.

El envío masivo de medicamentos y/o material sanitario está siempre justificado cuando se trata de atender a grandes colectivos de personas afectadas por causas de un conflicto bélico, una catástrofe natural o una epidemia, sobre todo en primera instancia. En los demás supuestos considero que es mucho más fácil conocer el número de personas afectadas y sus necesidades concretas.

– La crisis actual ha llevado a muchas empresas a tomar medidas restrictivas respecto, entre otras cosas, a sus políticas de solidaridad y compromiso social. MS se alimenta, sobre todo, de la solidaridad de laboratorios farmacéuticos y otras entidades. ¿Ha notado MS una mayor dificultad a la hora de recibir donaciones en estos últimos años?

Sin ninguna duda la crisis económica ha repercutido también en los laboratorios, que en muchos casos se han visto obligados a ser más restrictivos en sus políticas de solidaridad. En nuestro caso, al no pedir grandes cantidades, es más fácil para ellos asumirlas. No obstante, sí que es cierto que en estos últimos años nos hemos encontrado con más dificultades para conseguir la colaboración de algunos laboratorios.  Otros, sencillamente, han denegado nuestra petición de ayuda.

– Y respecto a los voluntarios, ¿ha disminuido la solidaridad de la gente?

En absoluto, todo lo contrario, cada día hay más personas dispuestas a ayudar. Si algo positivo tiene esta crisis es que ha concienciado a muchas personas de las necesidades vitales de otras, y esto, de alguna forma, les ha “despertado” el sentimiento de la solidaridad.

– ¿Cuáles son los objetivos a corto/medio plazo de MS?

Nuestro único objetivo es poder dar respuesta a cada uno de nuestros proyectos cada vez que nos piden ayuda.

– MS lleva en marcha ya más de 7 años. ¿Cómo le gustaría ver la ONG dentro de 7 años más?

Por lo que a mí respecta, lucharé para que dentro de 7 años estemos todavía aquí, si cabe con más ilusión y más fuerza. Eso es lo que a mí me gustaría.

– ¿Cómo augura el futuro de las ONGs y las asociaciones solidarias en nuestro país?

Como he dicho antes, cada día la gente está más concienciada por una parte de las necesidades que tienen otras personas, y por otra, que cada vez los recortes en las políticas de bienestar de nuestros gobiernos son más grandes y nos dejan más desprotegidos. Ante esta situación, las ONGs son necesarias y yo me atrevería a decir que casi imprescindibles.

– ¿Qué le diría a la gente que cree que un gesto suyo es insignificante?

Que está equivocada. Cualquier ayuda o gesto solidario, por pequeño que sea, es necesario y para la persona que lo reciba será el más grande. Si me lo permites, utilizaré una metáfora: “los desiertos no son solo grandes por su extensión, también por la cantidad de granos de arena que lo forman”.

– El científico Roger Walsh asegura que la solidaridad y la ayuda a los demás es, junto a otras 7, una de las claves de la felicidad. ¿Qué puede decir al respecto?

Desconozco las otras 7 claves, pero en esta estoy totalmente de acuerdo con él. A mi modo de ver, la felicidad nada tiene que ver con la confortabilidad que nos puede proporcionar el dinero por ejemplo, o la posesión de bienes materiales por buenos o valiosos que sean estos. Para mí la felicidad está en sentirte bien contigo mismo, saber que haces lo correcto en cada momento. Yo no soy una persona suficientemente generosa, ni solidaria, y no es falsa modestia, ¡qué más quisiera yo!, pero sé con total seguridad, que el serlo te proporciona eso que nos parece que es una utopía, la felicidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *